La filosofía de inversión de Philip Fisher
Philip Fisher es un inversor influyente del siglo XX. Al crear Fisher & Co en 1931, no sólo construyó su reputación sobre la base de la excelencia en la gestión de fondos, sino que también enriqueció a sus clientes invirtiendo en empresas con alto potencial de crecimiento, como Texas Instruments. Su estrategia de inversión se basa en la adquisición y retención de empresas excepcionales y de alto crecimiento, centrándose en líderes capaces y ambiciosos.
Potencial de crecimiento de ventas
Es fundamental elegir empresas que muestren un crecimiento continuo o potencial en sus ventas.
Innovación continua
Los líderes deben impulsar la innovación para garantizar un crecimiento sostenido de los ingresos.
Eficiencia en I+D
La investigación y el desarrollo deben dar como resultado productos rentables y adaptados a las necesidades de los consumidores.
Excelencia en la organización de ventas.
Una estrategia de marketing eficaz es fundamental para garantizar la sostenibilidad del negocio.
Sólido margen de beneficio
El crecimiento debe ir acompañado de beneficios. Por tanto, es fundamental analizar el margen bruto de la empresa.
Mantenimiento y mejora de márgenes
Una gestión previsora debe aspirar constantemente a mejorar los beneficios.
Relaciones armoniosas entre empleador y empleado
Los empleados valiosos y leales contribuyen al crecimiento de una empresa dinámica.
Fuertes relaciones profesionales con la alta dirección.
Una atmósfera de progreso interno y liderazgo fuerte es una señal auspiciosa.
Equipo directivo con diversas habilidades.
La dependencia excesiva de una persona clave puede debilitar el negocio; Es preferible una dirección más amplia.
Rigor contable y control presupuestario
Un control financiero sólido es vital para gestionar eficazmente el crecimiento empresarial.
Beneficios sectoriales
Es importante identificar los activos específicos de la empresa, como patentes o conocimientos, que la diferencian de sus competidores.
Visión a largo plazo de la rentabilidad
Las empresas que priorizan el crecimiento a largo plazo son generalmente más sostenibles.
Necesidad de financiación a corto plazo
Una liquidez suficiente o una buena capacidad de endeudamiento son cruciales para evitar la dilución de las acciones.
Transparencia gerencial
La comunicación franca de la dirección con los inversores es esencial, independientemente de las circunstancias.
Integridad de la gestión
La honestidad de la dirección con los accionistas es un criterio determinante para el éxito a largo plazo.
Para evaluar exhaustivamente una empresa, Fisher recomendó recopilar diversos testimonios, ya sea de la propia empresa, de sus competidores o de otros expertos de la industria. Es importante señalar que este análisis no sustituye el asesoramiento de inversión profesional, pero puede ayudar a los inversores a tomar decisiones informadas teniendo en cuenta la volatilidad de los mercados financieros.
